A esta altura mi tía ya se fue de mambo, empezó a gritar, y a decir que a los malditos pseudo-comunistas del shopping habría que llevarlos a cuba para que vean como es el comunismo, queriendo decir que la señora k esta seduciendo a esos pseudo-comunistas con carne para todos, LCD para todos, futbol para todos, netbooks para todos (por lo menos la netbook me sirvió para escribir esta nota), todos para todos, los nenes con los nenes, las nenas con las nenas, y asi seguimos. Ahora se está legislando la marimba para todos, para ganarse el voto de todos los fumones.
También me conto mi tía varias cosas de cuba, refiriéndose al comunismo. Que las madres regalan a sus bebes a los turistas para que se los lleven del país, que los ingenieros, médicos, etc, se tiran al agua para sacar caracoles, hacer collares y venderlos, ilegalmente obviamente, que la gente pide los jabones de los hoteles a los turistas los hoteles porque no tienen nada, que las personas son llevadas a trabajar duramente todos los días sean ingenieros nucleares, médicos, arquitectos, el gobierno te maneja los medios de comunicación, etc. Y prosiguió: con el capitalismo, mal que nos pese, somos libres, no sé hasta cuando, pero somos libres.
Quizá la Cuba comunista que nos muestran sea una táctica de yankilandia para que estemos completamente en desacuerdo con el comunismo. Quizá haya otra forma de vivir. Quizá lo que sucede en cuba no sea comunismo, y lo que sea que quiere hacer klistina tampoco. Como buen sospechoso, sospecho que el mundo esta tan inmerso en el capitalismo que se les introduce en las mentes a las personas y los hace pensar de tal forma. Decimos que somos libres y nos admiramos de la situación de Cuba, pero nos olvidamos del trabajo enajenado que vivimos día a día, del cual hablaba Marx, con millones de obreros que fabrican cosas que luego ni siquiera podrán comprar. El trabajo enajenado es el que la mayoría de la gente sufre, en este mundo capitalista. Un trabajo que no genera ningún placer, que baja la autoestima, que te ata, que apaga sus almas cuando están trabajando. También nos olvidamos que el sistema sigue siendo capitalista y que aun así los medios de comunicación dominan las mentes de las personas, aunque no lo notemos. El argumento que me dan siempre: “pero vos vas a querer tener tu reproductor mp3, tu ropa de marca, el mejor auto, tu computadora, etc.”, pero también se olvidan que quizá ni siquiera quiero esas cosas, quizá los capitalistas hicieron que yo deseara esas porquerías, y pocos pueden tenerlas. Mientras mas caras son, menos pueden tenerlas, y más las desea la gente, y más tiempo de su vida invierte en querer conseguirlas, y menos vive, y en algún momento la gente se da cuenta que no era tan valioso como su tiempo. Tiene sentido apagar tu alma en un trabajo de doce horas que te haga ganar miles de pesos? Realmente pocas personas nos preguntamos eso, simplemente lo aceptamos. Si sacas cuentas, en un año el aproximadamente la mitad del tiempo estuviste trabajando, si le sumas el tiempo que dormiste, muy poco te queda para vivir.
Y esas cosas de las que hablo son cosas que queremos, pero realmente nunca habíamos deseado. Si pensamos bien, ¿para qué sirven las propagandas, las publicidades? Para convencer a la gente de algo, generarle un deseo. Y ese deseo, es legitimo? Si nunca me hubiesen dicho que las zapatillas Adidas eran las mejores, y que tenerlas habla bien de ti, nunca las hubiese querido tener. Si nunca hubiese visto una guitarra, nunca la hubiese podido tocar, eso es una contradicción, pero se salva, porque no estoy en contra de difundir cosas como una guitarra, una guitarra es algo que realmente deseo, estoy en contra de publicitar cosas casi imposibles de tener para la mayoría, que se conviertan en una moda. Una moda y una relación de poder del quien las tiene sobre quien no tiene determinadas cosas.
La mayoría de los sueños tienen un costo en pesos, y ese costo la mayoría de las veces conlleva pagar otros precios muy caros, así como también muchos sueños no son nuestros, sino de alguien mas. Pocos son los afortunados que pueden trabajar en algo que les da placer y satisfacción. Quizá este sistema este hecho para probar a la gente, para ver si son capaces de salir de este laberinto gloriosamente. ¿De quién es el mundo que no puedo caminar como quiero? Quizá es imposible cambiar el mundo, pero se puede gambetearlo, se pueden hacer las jugadas clave en los momentos oportunos, y salir airoso. Deja que el león ruja y escriba su historia.
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