27.7.11

Cuestionario del loco

¿Cómo sabes que el loco es loco?
¿Cómo sabes que el loco no eres tú?
¿Y si el que tú piensas que es un loco fuese en realidad cuerdo?
¿Y si se admirase, el que tú crees loco, de tu manera de actuar?
¿Y si se riese, el que tú crees loco, de que tú crees que está loco?
¿No sientes, al mirarlo a los ojos, que se compadece de ti?
¿Cómo sabes que vives mejor que quien crees loco?
¿Y si el loco fuese en realidad quien siente pena por ti?
¿Por qué inmensidad galáctica estará paseando el loco?
¿Será mucho mejor que la tuya?
¿Y estará en ella libre de todas las miserias de la sociedad de la cordura?
¿Y estará libre de culturas, sociedades, obligaciones y preocupaciones?
¿Y estará libre de tedio y rutinas desvanecedoras?
¿Será como vivir en otra dimensión?

¿Sentirá vergüenza de su ser el loco?
¿Se sentirá mal consigo mismo, quizá alguna vez?
¿Te sientes mal contigo mismo, quizá alguna vez?
¿Tendrá importancia, para el loco, lo que digan los demás?


¿Por qué crees que no quieres estar loco?
¿Por qué crees que no estás loco?
¿Por qué crees que quieres estar loco por momentos?
¿Por qué no puedes salir de la cordura?

¿Por qué usas ropa?
¿Por qué te disfrazas?
¿Por qué te ríes, si estas triste?
¿Por qué la alegría es fugaz?
¿Por qué crees que eres feliz?
Si asignáramos signo positivo a los momentos felices, y negativo a los tristes, ¿crees que al loco le importaría?
Y si desde la cordura hiciéramos la sumatoria de momentos en la ecuación de la vida, ¿Que signo tendría tu resultado?

Si nos ama, ¿por qué sufres?
Si eres su hijo, ¿por qué no te habla?
Si existe, ¿por que deja que se maten?
Si es todopoderoso, ¿por qué no lo creo?
¿No tiene el poder para hacerme creer?
¿No crees que cuando te hundes, lo haces solo?
¿Donde están los salvavidas de los que se hablan?
¿Sabrá, el loco, de antemano que no existen?
¿Dónde está el que aliviana la carga de tu dolor?


¿Habrá una forma hipócrita de estar loco en segundo plano?
¿No has buscado nunca esa forma?
¿No quieres, por lo menos, jugar a estar loco?
¿Qué sientes cuando te vas un rato a la locura?
¿Qué sientes cuando vuelves a la cordura?
¿Por qué no crees en lo que te digo?
¿Por qué si crees en lo que te dicen?
¿Por qué no quieres aceptarlo?
¿Por qué sientes vergüenza?
¿Por qué te resignas?
¿Quieres hacer lo que estás haciendo?
¿Por qué no entiendes nada?

¿Estás loco?

¿Crees que estoy loco?

¿Cómo sabes que el loco es loco?
¿Cómo sabes que el loco no eres tú?
¿Y si el que tú piensas que es un loco fuese en realidad cuerdo?
¿Y si se admirase, el que tú crees loco, de tu manera de actuar?
¿Y si se riese, el que tú crees loco, de que tú crees que está loco?
¿No sientes al mirarlo a los ojos que se compadece de ti?
¿Cómo sabes que vives mejor que quien crees loco?
¿Y si el loco fuese en realidad quien siente pena por ti?
¿Por qué inmensidad galáctica estará paseando el loco?
¿Será mucho mejor que la tuya?
¿Y estará en ella libre de todas las miserias de la sociedad de la cordura?
¿Y estará libre de culturas, sociedades, obligaciones y preocupaciones?
¿Y estará libre de tedio y rutinas desvanecedoras?
En caso de que este cuestionario no le resulte comprensible, por favor, reléalo.
Si aún así no le resultase comprensible, tiene usted varias opciones:
a) Vivir una vida rutinaria y triste, con una mujer a la que ya no ama porque se volvió completamente insoportable, con la que permanece sólo por costumbre, y deberá hacer cosas que realmente odia con todo su ser, como ver a su suegra, charlar con ella, etc., y un día morir.
b) Vivir una farsa, donde sus logros económicos, deportivos, sociales, etc. (que en realidad no son lo que usted desea, Sino que fueron inculcados en usted por un Grupo Comando de seres inescrupulosos), Le den una felicidad superficial, la cual se transformara en una terrible desesperación en los momentos en que se ponga a pensar. Una verdadera pesadilla. Se puede salvar esta opción con el hecho de vivir sin pensar, lo cual queda a elección.
c) Volverse loco, y aprender a vivir como tal, es decir, escribir su propia historia.
d) Volverse loco y suicidarse.






El boliche incesante

Cuenta la gente que existía. Su ubicación era cambiante. De día el lugar solía encontrarse en distintos sitios a la vez, o en todos,  pero de noche era garantía encontrarlo cerca del diablo. Dicen, los que cuentan historias, que al entrar al boliche la gente perdía su persona. Escogía, sin darse cuenta, otra persona. Se era otro. Se hacían cosas que en realidad no se querían hacer, y se inundaban de sentimientos que le eran ajenos. Adquirían una especie de disfraz, el cual le correspondería para siempre cada vez que entrase en dicho lugar, y que no podría cambiar. Sólo modificar, si se deseaba. Pero esta modificación se recomendaba que fuese paulatina, porque si llegase a ser brusca, se corría el riesgo de que las personas queridas no lo reconocieran más y quedase uno completamente sólo. No está claro si tener en cuenta dicha recomendación era beneficioso o perjudicial. 
Pero, para que no cundiese el pánico en los enfiestados, o para que no dieran cuenta de que habían sido extirpados de sí mismos, de sus sentimientos, pasiones, placeres y amores, o sea de su esencia, existía el Grupo Comando. El mismo era contratado por el boliche, y estaba formado por un puñado de seres inescrupulosos, que convencían a la gente común de lo que querían, hasta llegar al punto de que la gente misma creía y se auto convencía de que lo que deseaban era eso que el Grupo Comando les había inyectado en la mente y en el alma. Reprimían sus sentimientos más profundos y actuaban de una forma que no era propia de su ser, pero claro...estaban convencidos de que esto no era así.
El precio o castigo que merecía, quien era sorprendido avisando a sus semejantes que había descubierto que existía el Grupo comando, que todo lo que creían verdadero, absolutamente todo podía ser, o era efectivamente, una especie de obra teatral, era el siguiente: Un integrante del Grupo Comando se entreveraba entre sus amigos, y los convencía de poner en ridículo al que los quería delatar. Todos se reían de él y nadie le creía. O eso era de lo que estaban convencidos. También trataba de convencer al percatado de que era su amigo, cuando en realidad solo quería persuadirlo. Además, era vigilado minuciosamente para que no pudiese salir jamás del boliche. De hecho, nadie podía salir, pero la gente creía que si podía. El que realmente podía salir, era condenado. Los enfiestados no podían ver que había afuera del boliche, perdían la noción y creían que ese era el único lugar del mundo. Por lo tanto no existía nada fuera del mismo. Sin embargo había quienes preferían refugiarse en la inexistencia, saliendo voluntariamente del boliche. Pero, como la salida del lugar estaba prohibida, esto era muy difícil. La siguiente, es la historia del primero que quiso salir del lugar, según la cuentan:
Se dice que el primero que se dio cuenta de lo que sucedía, lo hizo accidentalmente, de la siguiente manera. Fue una noche, mientras estaba en el medio del baile. Esa noche estaba con un aire de angustia, su novia lo había dejado, su vida se caía en pedazos, pero sus amigos lo llevaron al boliche. Su alma entristecida no podía empaparse de la música bailable, los tragos y el alcohol, las mujerzuelas temporales, y la aglomeración de gente enfiestada. Fingió, por largo rato, alegría, pero en un momento no pudo más, y salió al patio a fumar un cigarrillo. Naturalmente fue inadvertido por los enfiestados. Entonces, vio acercarse un grupo de viejos conocidos, que estaban borrachos cantando una canción. Los borrachines lo vieron, y en su nube de alcohol, lo reconocieron y lo saludaron. Uno de ellos era un viejo amigo de la infancia  al cual había estado muy apegado en tiempos anteriores. Intercambiaron vagas palabras, ciertamente por que el borracho no podía articularlas, pero el hombre triste, se percato de su mirada. A pesar de su euforia, de su estado de ebriedad, de su aparente alegría, en el instante en que cruzaron la mirada vio un gesto de amargura, una mirada triste, algo que le decía: "Hermano, yo también lo sé, pero que más da". En ese momento confirmo que sucedía lo que él ya sospechaba, y decidió salir del lugar, prefirió no existir. Pero no fue fácil. Para salir debió pasar un largo tiempo modificando su disfraz, hasta llegar a aparentar ser uno de los guardias que custodiaban la puerta de salida. Así un día le asignaron el puesto de guardián de la puerta más cercana a la calle, y salió rajando. Hoy por hoy, no se sabe si fue el primero en darse cuenta de los sucedido, pues, el borracho también ya lo sabía, por eso se cree que tranquilamente todos podrían saber la verdad, pero muy pocos serian los que se animan a ponerla en evidencia.
Algunos conocían lo que pasaba pero eran igualmente convencidos por el grupo comando, o por lo menos eso creían; y habían otros que no soportaban lo que sucedía en el local, y sentían necesidad de tomar cartas en el asunto. Se disfrazaban de distintos personajes como poetas, cantantes, músicos, y otros tantos, que eran contratados por los dueños del lugar, sin que se dieran cuenta de sus verdaderas identidades, para animar un algún tipo de show o espectáculo durante la noche. En algunos casos estos personajes lograron su objetivo, alertar a los ignorantes de lo que sucedía, y de la necesidad de que escapasen inmediatamente del boliche. Pero en la mayoría de los casos los mismos personajes eran influenciados nuevamente por el lugar, o eso les parecía, y comenzaban a tener una serie de confusiones acerca si estaban siendo o no ellos mismos. Llegaba un punto que no sabían quiénes eran, pero sabían que sabían o habían sabido lo que sucedía en el local, o por lo menos...eso pensaban. Algunos terminaban renunciando a sus tareas de alertar a los demás, otros terminaban suicidándose.
Dicen que el boliche fue cerrado, pero que sus empleados y el grupo comando siguieron trabajando en otros rubros. Hoy se pueden encontrar a esos seres inescrupulosos en cualquier aspecto de la vida: en su familia, en sus amigos, incluso su novia puede haber formado parte del grupo comando, de lo cual usted nunca podrá darse cuenta. Se debe tener mucho cuidado, e incluso se debe contemplar la posibilidad de "no existir". Se lo digo yo, que trabajé en el mismo.
FIN

26.7.11

Se cuenta en mi barrio

El nuevo torneo presentado por la AFA, el torneo federal, se comenta que no viene tan claro como parece. La mano viene por otro lado. Según chusmean las viejas de mi barrio, todo habría estado fríamente calculado por nuestros queridos gobernantex kristianos. Ya lo se, hipótesis e hipótesis de barrio pero verán como encaja perfectamente. Según escuché,  los bandos son asi: por un lado están los oficiales, el gobiernox, Julio G; por el otro: clarín, TyC esport, Vilin-manzana.  La jugada, según mi tia, habría sido esta: el gobiernox  junto con Julito habrían introducido el Torneo federal.  16 equipos de la “B” suben a primera, no existe mas la “B”. Además, todos los partidos se transmitirían por un nuevo canal de la AFA, la cual recibiría subsidios mucho mayores por parte del gobiernox, para mantener el canalcito y darle a los equipitos. De 600.000 a 1.200.000.000, si contaste bien los ceros. ¿Qué ganan? Tranquilizar al tano pasman colocando a riber nuevamente en primera; TyC esport, que transmitia la B…damnificado. Vilin-manzanita (oposición de julito) que querían democratizar el futbol, querían un torneo federal…ahí lo tienen. Seguro en el canal AFA te terminan poniendo las propagandas de la carne a 10 pesos, el pan a 50 cent el kilo. Futbol para requete todos, y todos más felices que Alicia en el país.
 A esta altura mi tía ya se fue de mambo, empezó a gritar, y a decir que a los malditos pseudo-comunistas del shopping habría que llevarlos a cuba para que vean como es el comunismo, queriendo decir que la señora k esta seduciendo a esos pseudo-comunistas con carne para todos, LCD para todos, futbol para todos, netbooks para todos  (por lo menos la netbook me sirvió para escribir esta nota), todos para todos, los nenes con los nenes, las nenas con las nenas, y asi seguimos. Ahora se está legislando la marimba para todos, para ganarse el voto de todos los fumones.
También me conto mi tía varias cosas de cuba, refiriéndose al comunismo. Que las madres regalan a sus bebes a los turistas para que se los lleven del país, que los ingenieros, médicos, etc, se tiran al agua para sacar caracoles, hacer collares y venderlos, ilegalmente obviamente, que la gente pide los jabones de los hoteles a los turistas los hoteles  porque no tienen nada, que las personas son llevadas a trabajar duramente todos los días sean ingenieros nucleares, médicos, arquitectos, el gobierno te maneja los medios de comunicación, etc.  Y prosiguió: con el capitalismo, mal que nos pese, somos libres, no sé hasta cuando, pero somos libres.
Quizá la Cuba comunista que nos muestran sea una táctica de yankilandia para que estemos completamente en desacuerdo con el comunismo. Quizá haya otra forma de vivir.  Quizá lo que sucede en cuba no sea comunismo, y lo que sea que quiere hacer klistina tampoco. Como buen sospechoso, sospecho que el mundo esta tan inmerso en el capitalismo que se les introduce en las mentes a las personas y los hace pensar de tal forma. Decimos que somos libres y nos admiramos de la situación de Cuba, pero nos olvidamos del trabajo enajenado que vivimos día a día, del cual hablaba Marx, con millones de obreros que fabrican cosas que luego ni siquiera podrán comprar. El trabajo enajenado es el que la mayoría de la gente sufre, en este mundo capitalista. Un trabajo que no genera ningún placer, que baja la autoestima, que te ata, que apaga sus almas cuando están trabajando. También nos olvidamos que el sistema sigue siendo capitalista y que aun así los medios de comunicación dominan las mentes de las personas, aunque no lo notemos. El argumento que me dan siempre: “pero vos vas a querer tener tu reproductor mp3, tu ropa de marca, el mejor auto, tu computadora, etc.”, pero también se olvidan que quizá ni siquiera quiero esas cosas, quizá los capitalistas hicieron que yo deseara esas porquerías, y pocos pueden tenerlas. Mientras mas caras son, menos pueden tenerlas, y más las desea la gente, y más tiempo de su vida invierte en querer conseguirlas, y menos vive, y en algún momento la gente se da cuenta que no era tan valioso como su tiempo. Tiene sentido apagar tu alma en un trabajo de doce horas que te haga ganar miles de pesos? Realmente pocas personas nos preguntamos eso, simplemente lo aceptamos. Si sacas cuentas, en un año el aproximadamente la mitad del tiempo estuviste trabajando,  si le sumas el tiempo que dormiste, muy poco te queda para vivir.
 Y esas cosas de las que hablo son cosas que queremos, pero realmente nunca habíamos deseado. Si pensamos bien, ¿para qué sirven las propagandas, las publicidades? Para convencer a la gente de algo, generarle un deseo. Y ese deseo, es legitimo? Si nunca me hubiesen dicho que las zapatillas Adidas eran las mejores, y que tenerlas habla bien de ti, nunca las hubiese querido tener. Si nunca hubiese visto una guitarra, nunca la hubiese podido tocar, eso es una contradicción, pero se salva, porque no estoy en contra de difundir cosas como una guitarra, una guitarra es algo que realmente deseo, estoy en contra de publicitar cosas casi imposibles de tener para la mayoría, que se conviertan en una moda.  Una moda y una relación de poder del quien las tiene sobre quien no tiene determinadas cosas.
La mayoría de los sueños tienen un costo en pesos, y ese costo la mayoría de las veces conlleva pagar otros precios muy caros, así como también muchos sueños no son nuestros, sino de alguien mas. Pocos son los afortunados que pueden trabajar en algo que les da placer y satisfacción. Quizá este sistema este hecho para probar a la gente, para ver si son capaces de salir de este laberinto gloriosamente. ¿De quién es el mundo que no puedo caminar como quiero?  Quizá es imposible cambiar el mundo, pero se puede gambetearlo, se pueden hacer las jugadas clave en los momentos oportunos, y salir airoso. Deja que el león ruja y escriba su historia.